Steampunk

El steampunk empezó como un género literario dentro de la ciencia ficción en la década de 1980 de la mano de escritores ciberpunk.

Hoy en día es común ver este estilo en películas, videojuegos y series de televisión, si bien decinos que empieza en la década de los 80s, podemos observar este estilo hace más de 100 años con obras como las de Julio Verne.

Lo que pasa es que el estilo steampunk se formó en los años 1860-1870 pero la palabra no se acuñó como tal hasta 1980. Ese es el motivo por el que se dice que el género o estilo literario steampunk se empezó a forjar como tal dentro de la ciencia ficción de los 80s.

Básicamente se trata de imaginar el futuro con la tecnología del pasado, una evolución a partir del vapor, de la estética victoriana evolucionado en un mundo paralelo al nuestro.

La palabra steampunk viene del inglés steam «vapor» y punk «expresión artística» lo acuñó por primera vez Kevin Jeter, un autor californiano en 1987

Entre otras cosas, Kevin ha escrito The Mandalorian Armor  y Blade Runner 2

Si nos ponemos a traducirlo literal, podría llamarse basura de vapor o rebeldía al vapor, pero no sonaría nada bien, mejor dejarlo como está, ya que la palabra punk tiene muchas connotaciones.

Las obras literarias steampunk tratan de la tecnología retrofuturista

Las temática steampunk se acompaña por ropa victoriana y todo tipo de accesorios de época que incluye cuero, hierro y plumas.

El cine ha puesto de moda este género, desde películas de culto como «El castillo en el cielo» hasta películas palomeras para pasar la tarde como Wild Wild West o menos agraciadas como Máquinas mortales.

La cultura steampunk traspasa barreras literarias y cinéfilas para convertirse en una moda steampunk para mujeres y hombres que buscan cualquier ocasión para disfrazarse o vestirse de época victoriana con accesorios creados por ellos mismos.

También es común ver vídeos donde se pueden crear objetos imaginarios de tecnología steampunk.